Lucho conmigo


Encontrábase compungida, caminando por la calle cabizbaja y meditabunda, sumergida en sus cavilaciones y echóse a llorar desconsolada, dejándose caer de rodillas.Los primeros rayos de sol asomaban en el horizonte, irradiando una luz de tonos amarillentos y rojizos. Cegada por un destello que dióle en la cara, Claudina apenas distinguió la silueta de un hombre que atravesaba el desolado páramo. Él acercóse cautelosamente, y díjole:
- ¿Por qué estás despechada?
- Oh, extraño ser, ¿Cómo puedes compendrer la causa de mi tormento? - preguntóle Claudina.
- No conozco el motivo de tu pena, me refería a tu escote. ¿No tienes frío?

Lucho se presentó y ayudóle a incorporarse. Comenzaron a caminar con un ritmo pausado y entre sollozos Claudina fue contándole que desde que su amor habíale abandonado, no sabía que hacer consigo, que sus pensamientos y sentimientos enfrentábanse en batallas internas constantes. Que su vida era un eterna duda.
- No se si convertirme en flogger o volverme emo - díjole Claudina con la mirada perdida en dirección al suelo.
Lucho mordió su labio inferior para contener los improperios que su mente quería dejar escapar, y sujetóle lo cabellos a Claudina, y sin que ella pudiera siquiera pensar en lo que sucedería, arráncole con furia, por mechones, todos sus pelos.
- Ahora que estás calva hija mía, no tendrás más esas ideas locas, y no podrás, aunque quisieras, ser un miembro de tribus urbanas retorcidas, porque no tienes cabellos para peinarte - díjole con sabiduría Lucho. Y guardóse los cabellos en su gastado morral Prüne, pensando cuánto podría cobrar si lo vendía para extensiones.
Claudina sintió que ya no estaba poseída por pensamientos superficiales, y agradecióle a Lucho, abrazóle, ofreciéndole serle fiel siempre.
- Sólo quisiera terminar con la pena - díjole Claudina y arrodillóse ante él. Lucho tomóla de la mano, y díjole:
- Tienes que acabar con tu guerra interna. No es bueno que un ser bello pene - y las dos últimas palabras hicieron eco en la corrompida mente de Claudina. Lucho sintió que una gota cayó en su pie, y preguntóle.
- ¿Estás llorando?
- No, es baba - contestóle Claudina mientras pasaba su mano por la comisura de sus labios para secarse. Claudina miró hacia arriba y se detuvo en sus ojos.
- Véome reflajada en tu mirada. Tus ojos son espejos.
- Criatura mía, son los lentes de sol, recién vengo de la creamfields.
Claudina suspiró y tomándo coraje díjole:
- Ya no quiero estar sola. Ya no quiero pelear más conmigo misma.
- Ya no estás sola - díjole Lucho - Yo siempre estaré contigo, aunque no esté en cuerpo presente.
Y Claudina tuvo su revelación y díjose a si misma:
- Ya no lucho conmigo. Ahora está Lucho conmigo.
Y ambos adentráronse a los bosques de Palermo.

11 testimonios:

Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro dijo...

PRIIIIIi

oh mi señor, ya era hora que volviera con sus enseñanzas.

oh, le alabamos.

Zombie! dijo...

Ame este post. La primera vez mas pero soy fiel. Oh, oh, oh

Etienne dijo...

Si yo, al leerlo, me siento acosado por infintas sensaciones contradictorias, que ejercen fuerzas opuestas sobre mi, que es lo que debo hacer??

Por un lado, adoro la salvación de la susodicha, pero por otro lado, deseo estar en lugar de nuestro señor Lucho y adentrarme (en) con ella en los Bosques...

Estoy condenado?? No tengo salvaciónnnnnnnnnn!!!!!!!!

Sublime!

cecil dijo...

oh, alabado sea Lucho





ahora, Lucho ilumínanos con nuevas enseñanzas... no?

=P

Yoni Bigud dijo...

Por fin regresó. Después de tanto tiempo ya no veía el camino...

y estoy haciendo una de cagadas que ni le cuento.

Alabado sea.

Julia dijo...

Pero que buen post! jajajaja

Etienne, no creo que Lucho te condene por tu doble pensamiento =P

Por donde anduvo mi señor?. Ya se lo extrañaba (?)

Gaby dijo...

Oh, Lucho, acá una hereja en vías de conversión. ¿Cuándo me sucederá, oh Lucho? ¿Cuándo tendré una GRAN revelación como Claudina? ¿Cuándo veré la LUZ, oh Lucho?


Me falta tanto camino por recorrer.

Bendígame, oh, Lucho. Espero su bendición.

Darío dijo...

Salado como la laguna mar chiquita, que sin ir mas lejos, parece ser parte de tu territorio predicado.
Nos cruzaremos alguna vez en el flamenco de la entrada, a compartir evangelios. :)
Abrazo.

Diego - Cerdos y Cerdas - dijo...

aplaudo el post, aplaudo la revelación de Claudina

¡Lo sigo!

m-love. dijo...

(:
divino el blog, un beso don lucho.

La Maga de Lincourt dijo...

No queriendo desafiar la ira del gran Lucho (no después del post anterior)... pero no hay una tribu que son pelados? Los Skinhead?

No quiero ir en contra de la enseñanza del post, sólo apelo a la sabiduría de Lucho para salir de la duda...

 

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